jueves, 21 de enero de 2010

(Historia 02) L A S E Ñ O R I T A E N C A N T A D O R A

Porque no sé cómo pasó... Pero ese 04 de enero del 2008 estabas allí, sentada delante de mí dándome la espalda junto a una niña a la que no le di mayor interés. Captaste completemente mi atención.
Cuando entré al auditorio lo único que noté fue a ti, nisiquiera el profesor con su voz y comentarios entretenidos pero asustadores lograban que dejara de mirarte, algo me pasaba y no sabía qué era. Lo único que sabía era de que debía ingeniármelas para hablarte, tenía que ser hoy... Es que busqué tantas excusas hasta que una chica a la que había conocido ese mismo día cayó del cielo y nos presentó.
"Hola" me dijiste con tu tono de voz normal y suave, único y sin igual. "Hola" respondí como idiota y casi tartamudeando... Esto de las presentaciones y primeros acercamientos no son mi fuerte... Me quedé callado !
Al llegar la hora del cambio de bloque decidí irme, no quería quedarme a escuchar una aburrida clase de filosofía y tal vez espantarte con mi mirada inocente y poco atrevida que buscaba a cada segundo el que se te escape una sonrisa o una señal que me diera pie para volver a decir algún monosílabo.
Fantásticamente en el día martes de la próxima semana me topé contigo a las 8:30 y me atreví a saludarte como si nos conociéramos de mucho antes... Tú sólo mirabas y contestabas sutilmente todo lo que se escapaba de mi boca.
Y así pasó el tiempo... El tiempo que me dio la oporunidad de conocerte y de mostrarte al Juan que se esconde en las profundidades de un océano frío y denso, pues tú tenías el equipo necesario para atravesarlo y llegar hasta lo más recóndito de él. Te quiero tanto!
Hemos pasado pocos días o tardes juntos, pero aquellas horas en las que pude verte junto a mí las guardo como un tesoro que no olvido, tesoros que recuerdo cada vez que paso por los lugares que nos vieron caminar hablando de lo que se venga a la mente de la mano, o del brazo... Como te gusta hacerlo.
Porque contigo sólo el aire basta, nada más es necesario pues tú lo suples todo y mucho más, desbordas el momento de alegría, cariño, belleza y otros sentimientos que no se pueden enmarcar en simples palabras como éstas, aunque me gusta hacer el intento.
Gracias a dios tú no has desaparecido, sigues aquí conmigo... Hace dos años que lo estás, y quiero que siga así por muchísimo tiempo. E que... ¿Me acompañas por tal vez el resto de nuestras vidas?, yo sí quiero estar en la tuya.

2 comentarios:

Natii dijo...

qe bonito washiin! me encantó
:D

Tamara dijo...

Qué hermoso :')

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